Devocional: EL IMPULSO DE CADA DÍA.
DISFRUTA LO QUE DIOS TE HA DADO
By: Pastor Matías Benjamín Reynoso.

Una vez escuche a un predicador dar un consejo de como vivir una vida feliz. De seguro que usted estaría pensando lo difícil que le resultaría a un mortal transitar una vida satisfecha en medio de este mundo injusto y de muy mala distribución económica. En honor a la verdad, yo también creo que no es tarea fácil; pero no imposible. El consejo que daba aquel comunicador, era disfrutar el momento minuto a minuto las cosas que Dios ha dado.
Este proceso aplicado al sistema de compras de bienes y consumos materiales, formaría un eslabón de éxito rotundo en contra de las insatisfacciones que les producen a las personas de pocos recursos financieros, y se sienten anquilosados de comprar bienes que resultaría una vida ¨más cómoda.¨
En ese sentido, nuestra satisfacción debe estar por encima de la abundancia y la escasez. Si nosotros miramos las cosas que tenemos, y nos olvidamos de aquellas que no poseemos, estaríamos caminando en el tramo de la verdadera felicidad. Es más, conozco de personas que eran felices sin nada material, y tomaron préstamos para adquirir esos bienes, se endeudaron y se amargaron.
Realmente ¿qué es lo que satisface al hombre y mujer en este mundo? ¿Carros, casas, prendas… o el cuidado de Dios?
Detengámonos a reflexionar en el salmo 23. Si lo hacemos, podremos descansar y disfrutar cualquier momento de nuestra existencia. El Señor nos dice ahí: Jehová es nuestro pastor y nada nos faltará.
El oficio de un pastor es guardar, guiar y apacentar a las ovejas. La combinación de estos tres verbos encierra un efecto de completa protección. Por consiguiente, la oveja no tiene para que dedicarle un solo minuto de su tiempo, a pensar en agua, comida o alojamiento. Nuestras vidas proporcionalmente se hacen más estables física, emocional y espiritual cuando aceptamos que en ÉL, ¡nada nos falta!
DISFRUTA LO QUE DIOS TE HA DADO
By: Pastor Matías Benjamín Reynoso.

Una vez escuche a un predicador dar un consejo de como vivir una vida feliz. De seguro que usted estaría pensando lo difícil que le resultaría a un mortal transitar una vida satisfecha en medio de este mundo injusto y de muy mala distribución económica. En honor a la verdad, yo también creo que no es tarea fácil; pero no imposible. El consejo que daba aquel comunicador, era disfrutar el momento minuto a minuto las cosas que Dios ha dado.
Este proceso aplicado al sistema de compras de bienes y consumos materiales, formaría un eslabón de éxito rotundo en contra de las insatisfacciones que les producen a las personas de pocos recursos financieros, y se sienten anquilosados de comprar bienes que resultaría una vida ¨más cómoda.¨
En ese sentido, nuestra satisfacción debe estar por encima de la abundancia y la escasez. Si nosotros miramos las cosas que tenemos, y nos olvidamos de aquellas que no poseemos, estaríamos caminando en el tramo de la verdadera felicidad. Es más, conozco de personas que eran felices sin nada material, y tomaron préstamos para adquirir esos bienes, se endeudaron y se amargaron.
Realmente ¿qué es lo que satisface al hombre y mujer en este mundo? ¿Carros, casas, prendas… o el cuidado de Dios?
Detengámonos a reflexionar en el salmo 23. Si lo hacemos, podremos descansar y disfrutar cualquier momento de nuestra existencia. El Señor nos dice ahí: Jehová es nuestro pastor y nada nos faltará.
El oficio de un pastor es guardar, guiar y apacentar a las ovejas. La combinación de estos tres verbos encierra un efecto de completa protección. Por consiguiente, la oveja no tiene para que dedicarle un solo minuto de su tiempo, a pensar en agua, comida o alojamiento. Nuestras vidas proporcionalmente se hacen más estables física, emocional y espiritual cuando aceptamos que en ÉL, ¡nada nos falta!
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