
Pastor Matías Reynoso Vizcaíno
Realmente hay cosas que no tienen explicación alguna. Por ejemplo, el suicidio. En el quinto mandamiento de la ley mosaica dice: no matarás. Entonces resulta que, usted no puede quitarle la vida a nadie, ni puede quitarse la suya misma; porque la vida es sagrada. O sea, la vida está más valorada que la muerte.
Mire este caso. Una persona sufre la terrible enfermedad LINFOMA DE HODGKIN en grado avanzando; dicha enfermedad ha aumentado los niveles de los ganglios linfáticos del paciente y también, ha afectado el bazo, hígado, médula ósea u otros órganos. En consecuencias, este paciente está sentenciado a muerte. Sin embargo, él no quiere morir; prefiere vivir.
En cambio, existen en el mundo jóvenes saludables, vigorosos y llenos de vida, con todos sus órganos funcionando; y estos chicos, en ocasiones sin darse cuenta, no quieren vivir, prefieren morir. ¡Que miseria! Pierden sus vidas alocadamente: fumando, embriagándose, drogándose, trasnochándose o lo peor, cortándose las venas.
Recientemente, en los medios de comunicación anunciaron un caso altamente alarmante de suicidio y matanza. El hecho ocurrió en Manchester, una ciudad de Inglaterra. Hubo allí un suicidio terrorista, perpetrado por jóvenes extremistas que evidentemente no valoran sus vidas, ni la vida de los demás.
Tantos dramas trágicos de diferentes tipos de suicidios y muertes en el mundo, debe llamar nuestra atención, y revisar la efectividad de mi trabajo de predicación del evangelio.
El mundo necesita del evangelio. Solo ahí el ser humano distraído, deprimido encuentran las diferentes respuestas a aquellas situaciones que los llevan a no tenerle valor a su vida, y a las vidas de los demás. Jesús venció la muerte" y él mismo dijo: YO SOY LA VIDA; y he venido para dársela, y para que esa vida que les ofrezco tenga sentido.” (Parafraseando) Juan 10:10. ¡Valora tu vida!
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