LOS HIJOS ESTAMOS OBLIGADOS



Pastor Matías Reynoso Vizcaíno


Recientemente escuché la historia de una señora con más de 70 años de edad que rogaba a Dios por su muerte.  Su excusa era que sentía ser una carga molestosa para sus hijos.

Entonces, ella les hizo el siguiente relato a los periodistas, y dijo: Yo compré la caja fúnebre hace más de 10 años, donde seré metida el día que muera. ¡Mírala ahí donde la tengo al lado de mi cama! ya pagué el nicho de mi sepultura, y tengo mis ropas nuevas para que me vistan con ella.  

Dios realmente quiere que seamos verdaderos cristianos en todos los aspectos de nuestras vidas.  No es justo que nuestros adultos mayores estén pasando trabajo en la postrimería de sus años de vida. Nuestro deber es proporcionarles alegría al corazón,  y no disgustos.  El mandamiento de Levítico 19:32 dice: Delante de las canas te pondrás en pie; honrarás al anciano, y a tu Dios temerás; yo soy el SEÑOR.

Los hijos estamos obligados a ofrecerles cariño, medicinas, alimentación, alojamiento e higiene personal. Inclusive, así lo ordena nuestro código civil en el artículo 205.  Por tal razón, los hijos que se niegan a cuidar de sus familiares, especialmente los de su propia casa chocan de frente con la acusación directa que les hace el apóstol Pablo en 1Timoteo 5:8  que dice: han negado la fe verdadera y son peores que los incrédulos.

¡Que el Señor nos ayude!


Sábado 27, 2017

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