Devocional: EL IMPULSO DE CADA DIA con el Pastor Matías Reynoso Vizcaíno.
Ministerio de Evangelismo 2 millas ¡a pies!
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Cuando haya en medio de ti menesteroso de alguno de tus hermanos en alguna de tus ciudades…no cerrarás tu mano contra tu hermano pobre.
Deuteronomio 15:7
UNA DECISIÓN INTELIGENTE
Nuestra iglesia está involucrada en una actividad de amor denominada: Mi amor para un niño. El propósito de la actividad es visitar un orfanato de niños abandonados durante 4 meses; y poder encontrarnos con ellos, compartir con ellos un poco del pan material, sin dejar de ministrar paz espiritual. Es decir, estar con ellos un buen tiempo de calidad y darle un seguimiento de hijo, de hermano y de amigo. Garantizarle parcialmente su alimento por algunos meses según nuestras fuerzas; y sobre todo hablar con ellos intercambiando impresiones de amor, comprensión y cuidado.
No es lo mismo explicar esta experiencia haciendo el esfuerzo con las palabras que pudiera hilvanar en la construcción de este texto informativo, que la experiencia de ser participante de esta obra llena de amor, y estar en cada espacio de tiempo de lo que ocurrió allí.
Estos niños pensaban que el cielo estaba lejos de ellos. Cuando nosotros llegamos al centro, los niños no querían acercarse a nosotros, ni querían que le tocaran. Al principio éramos, para ellos, personas de otro planeta, éramos ermitaños, desconocidos que llegaron a invadir su territorio. Solo una nube de esperanza llena de agua posaba sobre sus cabezas, sin ningunas precipitaciones que pudiera dejar caer esa agua de alegría.
Llegó la hora, y nos atrevimos a compartir y abrir nuestros corazones. Mientras jugábamos la felicidad se apoderaba de ellos, y crecía mas en nosotros…
¡Al fin! logramos conectar con ellos, hicimos empatía; y todo cambió desde ese momento. Lo que estaba lejos para ellos, en ese momento comenzó a hacerse realidad y sus rostros cambiaron de forma maravillosa. Estábamos compartiendo ¡amor!
El centro tiene una matrícula de 25 niños. Cada uno tiene una situación emocional distinta a la de otro; son historias increíbles de creer, solo hay que escuchar estas historias para taparse la boca de asombro.
Sus tragedias hacen interesantes el propósito de Dios en la tierra y nos obliga a cooperar para cambiar la historia de cada uno de ellos. No se necesita tener mucho dinero para ayudar. Lo cierto es que podemos ayudar con lo poco que tengamos; y brindar la ayuda oportuna a algunos de nuestros hermanos necesitados de afectos emocionales, espirituales y materiales…
Abrir las manos al pobre es una decisión inteligente. Siempre veremos el fruto de la ayuda, por ejemplo: En el tiempo que estuvimos con ellos, llegó un joven que había estado en el centro por 16 años. Él nos contaba como Dios el Padre hizo de él un hombre nuevo. Hoy ha construido una historia diferente: Tiene una esposa, un hijo y tiene trabajo. Estaba súper feliz.
ORACIÓN:
Mi amado Padre. Te pido me ayude a tomar decisiones inteligentes. Que yo pueda entender el propósito de tu obra en la tierra, principalmente con el pobre. Ayúdame a llevar amor a aquellos niños que les hace mucha falta ser amados. Ayúdame a entender que no hay que tener mucho dinero para ayudar a los que no tienen nada; y sobre todo ayúdame a entender que lo poco que tengo es suficiente porque tu cuidado será el impulso de cada día, en el nombre de Cristo Jesús.¡Amen!

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