By: Pastor Matías Benjamín Reynoso.

Dios nuestro Padre, nos hizo con la capacidad de socialización. Es una gracia que nos permite desarrollar lazos afectivos, equilibrados y constructivos de interactuación con los demás, hasta llegar al grado de la amistad. Los psicólogos dicen: las buenas relaciones entre las personas, es un bálsamo que equilibra el alma, inclusive sana algunas enfermedades mentales como la depresión. En cambio, en los últimos 40 años las relaciones de amigos, no es como en el pasado; en qué dos personas profesaban amistad entre sí, y eso era un lazo irrompible de amor y respeto mutuo.
Ahora tenemos amistades más ligeras, con ciertas chabacanerías. No tenemos ese tiempo disponible para los demás, las contrataciones y el trabajo nos limitan para ofrecer compañerismo del bueno. En razón de que, las relaciones que fueron descritas anteriormente, no llegan a formalizar compromisos leales. Todo lo contrario, la persona perjudicada en la relación de amistad se convierte en una presa fácil y vulnerable siendo objeto de celo, envidia, egoísmo y traición. Estas manifestaciones de sentimientos negativos han repercutido al grado de convertir a personas que fueron buenas, en individuos fríos, estresantes y violentos.
Está comprobado: la amistad sincera, reduce los niveles de inseguridad en las personas. Y produce mutaciones en sujetos opacados a emprendedores dinámicos, con capacidad de volver a soñar. Las buenas relaciones entre personas crea un ambiente alborozo, de estimulación natural… los unos, por los otros. Es una bella forma de encompadreamiento. ¡A Dios le gusta esto!
Visitarse en sus hogares, perdonarse las ofensas y practicar la fidelidad; ¡es bueno! También, volver al lugar del luto, y llorar con los deudos, ¡es saludable! Es una buena actitud entre amigos.
Reflexionemos seriamente y pensemos en la calidad de relaciones que debemos de ofrecer a nuestros amigos. ¿Soy ese amigo que estaría dispuesto a estar presente en los momentos de triunfos y de fracasos? ¿Yo sería capaz de dar tiempo, dinero, espacio o la vida misma en caso de ser necesario por un amigo? Recuerda estas palabras del Maestro Jesús: no hay mayor amor que aquel que da su vida por un amigo.
Lunes 15, Mayo
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