Devocional: EL IMPULSO DE CADA DÍA.
SUFRIR POR ELLOS ES NUESTRO GOZO
By: Pastor Matías Reynoso Vizcaíno
El ministerio de la predicación genera sufrimiento. Los apóstoles y profetas del antiguo y nuevo testamento cuando les tocaba predicar el evangelio de Dios en una demarcación conflictiva y pecadora, lloraban al grado que algunos se deprimieron. No era una tarea fácil, ni cómoda. La gente no respondían de inmediato al llamado de Dios y esto hacia desilusionar la obra en manos de los predicadores.
Sin embargo, el apóstol Pablo explica de algún modo, que ahí en el rechazo de los hombres, es donde nace y se desarrolla la pasión que debe tener un predicador por amor a los perdidos. Dice el salmo de David: Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; más volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas. (126:5-6)
Pasión es sufrimiento y nuestro sufrimiento ayuda a la conversión de los inconversos. Por lo tanto, ¨Nuestro evangelio no llegaría a ustedes en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo… por amor a ustedes; han recibido la Palabra en medio de gran tribulación.¨ (1Tes. 1: 5,6 paráfrasis).
Por el entendido, la pasión por las almas nos obliga a predicar el evangelio a aquellos que nos rechazan y repudian. Sufrir por ellos es nuestro gozo, así como Cristo sufrió y se sintió satisfecho camino al Gólgota.
Jesús nunca retrocedió. Se mantuvo casa por casa, con sus pies polvorientos, predicando y sembrando la semilla de la paz… y ellos creían en él.
Palabra de Dios.

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