LA SINCERIDAD

Devocional: El impulso de cada día.
Iglesia El Multiplicador
Pastor Matías B. Reynoso V.


La sinceridad es una disciplina que desarrollan los justos...  Tenemos que ser sinceros en todo lo que hacemos.  Tenemos que ser sinceros con nuestras familias, con nuestros hijos, con los amigos, con los vecinos y hasta con nosotros mismos;  la sinceridad es un bálsamo que calma el sentimiento de la culpa…  por ejemplo: Al reconocer nuestros errores grandes o pequeños delante de Dios y los hombres, esto nos ayudaría a quebrantar la mea culpa.





Leí en una ocasión un pensamiento de alguien que decía: "si dices la verdad no tendrás la preocupación de acordarte de nada".  Por lo tanto, hablar mentiras te obligaría a tener un buen archivo de memoria… de todos modos,  tener mucha memoria no te valdría para nada porque con el tiempo se derrumba todo argumento lleno de falsedad.  Ninguna mentira se sostendrá hasta el final.   Es mejor hablar siempre con toda sinceridad.  Decir la verdad nos evitaría el desagradable trabajo de tener que borrar las evidencias de una mentira… y además, haría el camino más largo entre las buenas relaciones de las personas, y esto hace que las relaciones terminen muy mal.

En la carta a los Efesios 4:29 dice:  No salga de tu boca ninguna palabra mala, sino sólo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan.  Es decir, el camino más corto a la prosperidad integrar de las relaciones humanas es  hablar con sinceridad a las personas.

¡Sé sincero en todo tiempo y en todo momento!   Aprendamos a empujar la mentira hablando la verdad.  La sinceridad es una disciplina que agrada a Dios.


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